Situación excelente. Muy tranquilo, con mucho silencio, ideal para descansar. Muy cerca del pueblo, donde se llega rápido en coche y con mucha facilidad de aparcamiento. Muy estratégico para poder moverte por la comarca. Mucha naturaleza alrededor. Servicio excelente, muy detallista y acogedor. Habitación muy limpia, acogedora y con la temperatura ideal en todo momento. Desayuno casero abundante y de muy buena calidad. Personal atento, familiar y cercano, lo que hace que la estancia sea como estar en tu propia casa. Repetiremos seguro.
La tranquilidad la amabilidad de los propietarios.
Lo mejor fue que la habitación estaba bastante limpia, precio mas asequible que en el resto del pueblo y la ubicación, en 5 min en coche estas en el pueblo. Hubo varias cosas que no nos gustaron en absoluto, estuvimos tres noches, solo pusieron la calefaccion un dia por la tarde haciendo unas temperaturas de 8°/2°. Muy mala insonorización de las habitaciones. En un cartel ponía que te cambiaban las toallas si las dejaban en el suelo,las dejamos tras la segunda noche porque al hacer frio en la habitación no se secaban, y cuando nos hicieron la habitación se limitaron a volver a colgarlas en el perchero del baño. Son rácanos con el papel higienico, y por ultimo el restaurante, dicen que es una arroceria pero solo se puede pedir arroz para comer, por la noche solo raciones,escasas y caras.
Me gustó el trato del personal y la comida casera
Acogedor y familiar
Buen hotel. Buena relación calidad precio
Lo malo era la habitación en la segunda planta sin ascensor y para personas mayores